La Corona de Espinas que atrae al Sol - capítulo 2
"¿se encuentra bien, señorita Silene? "
Gire mi rostro hacia la voz masculina y cálida que escuchaba, mis ojos dolían y me dolía un poco la cabeza al parar de llorar, me costaba ver un poco al marques, pero no había problema en poder escuchar su voz. Observe como una mano se acercó a mí y me estremezco al ver aquello, cerré los ojos y me intente alejar. Tenía miedo de que me volvieran a golpear como en el pasado y que me insultaran como lo habían hecho ahora y antes.
"¿le ocurre algo, señorita Silene? "
Mis ojos comenzaron a abrirse lentamente por la voz que ahora la escuchaba más cerca mío, mire hacia la dirección de aquella voz y al ver bien, observe al marques arrodillado y con un pañuelo en una de sus manos, estaba sorprendida, mire su rostro y tenía una mirada de preocupación, no estaba segura de que hacer.
"... . . . eh... ¿se encuentra bien? "
Le asiento y tomo el pañuelo que me estaba pasando, tape mi boca con él y podía sentir una leve fragancia dulce, era un olor que me tranquilizaba y lograba hacer que me calmara. Mire hacia el marques y me estaba dando una sonrisa, me ayudo a pararme y me acompaño hasta la oficina de mi padre.
"¿¡Silene!? "
Escuche la voz de mi padre preocupado, no me atrevía a mirarlo de frente, solo miraba al suelo mientras que el marques me guiaba. No tenía una sensación de alivio al escuchar la voz de mi padre, solo estaba preocupada y un poco asustada por lo que podría hacerme o decirme.
"¿¡ESTAS BIEN CARIÑO!? "
Al escuchar su pregunta, mis ojos cerrados se abrieron de sorpresa, mi mirada se dirigió hacia él y lágrimas habían comenzado a caer, mis mejillas se sentían nuevamente húmedas y estaba feliz de ver la preocupación de mi padre. Mi querido padre es mi única familia que me queda después de la muerte de mi madre, estaba completamente feliz al verlo venir hacia mí y abrazarme.
"¿qué paso, Silene? "
"Vizconde, si me permite decir. Creo que no debería de permitir al barón Duren "
"ha... sí... no lo veré más "
Mis lagrimas pararon, me seguía limpiando el rostro con el paño del marqués, observe débilmente a mi padre y al marques mientras hablaban, en algún momento los ojos del marqués que miraban fijamente a mi padre se posaron en mí y por la vergüenza mire hacia otra parte, todavía contenía ganas de llorar y quizás mi rostro estaba todo horripilante.
"padre, iré a mi habitación y permaneceré ahí durante el resto del día "
"...si... anda "
"marques, discúlpeme por ensuciar su pañuelo, prometo devolverlo limpio la próxima vez que nos encontremos "
"... .. cuando se encuentre mejor señorita Silene, pude pasar por mi hogar para devolver mi pañuelo "
Lo mire sorprendida, estaba sin palabras, otra vez me daba una cálida mirada que presentaba dulzura sin odio, solo le asiento y me voy a mi habitación en silencio, solo mis tacones se escuchaban por el pasillo, mi mirada estaba en el suelo y estaba triste, dudaba de las palabras del marqués, pero estaba más sentimental con la mirada y la sonrisa que me había dado Rigel.
Era la primera vez que me sonreía de esa forma, antes o después de nuestro casamiento, nunca obtuve esa sonrisa, creo saber el por qué... Rigel tenía una amante, esa pueblerina era su amor, yo solo era la esposa que lo dejaba encajar en la aristocracia. Sabía muy bien que él siempre le iba a dar su corazón a ella, no había forma de que él me mirara, quizás después de enterarme de su amante fue que lo deje de amar.
No lo sé.
Mi cuarto oscuro siempre fue mi protección y hoy también es el caso, no quería nada, comer, beber, hacer algo o simplemente llorar. Mis lágrimas de alguna forma no salían, solo me venían los recuerdos de mi matrimonio con Rigel, el infierno que había vivido en aquel lugar fue lo que más repasaba mi cabeza, sin embargo, una lagrima cayo al fin al recordar a mis queridos hijos, no los vería nuevamente.
"lo lamento... "
Sollozaba mientras les pedía perdón a mis recuerdos dolorosos, mis hijos eran mi único lamento al haber regresado y cambiar mi matrimonio, pero de alguna forma tenía la esperanza de volver a verlos en el futuro, ellos eran mi orgullo y mi felicidad.
Al estar acostada y llorando lamentando aquellos recuerdos, observaba la luna llena, que se mostraba ante mí, bella y llena de vitalidad, me levante de mi cama y camine para abrir las puertas que daban al balcón, mire fijamente el circulo brillante y ore con mis dos manos.
"por favor, Luna. Permitirme poder ver a mis hijos en esta vida nuevamente "
La bella luna que mis ojos vieron al abrirse era de una espléndida forma magnifica, no lograba definir la en palabras, ella brillaba como si mis palabras fueran escuchadas, ore nuevamente las mismas palabras y me gire para caminar y acostarme en mi cama, al ver el techo cerré los ojos, para dormir tranquilamente, mientras sueño con mis bellos hijos.
°°°
Al pasar varios días, mi padre hizo que me sintiera mejor. Comimos los dos, sin saltarnos ninguna comida y nunca hablamos sobre el barón Duren, no había necesitad, ese nombre lo prohibió mencionar mi padre a los sirvientes.
"Silene, hoy llega tu hermano "
"¿mi hermano? "
"sí, ese día después de lo que paso con el barón, le envié una carta diciéndole que cortaremos todos los lazos con aquella familia y que tu compromiso no se hará "
"¿a qué hora llegara, mi hermano? "
" puede que llegue antes de la cena "
Le asiento a mi padre, para seguir comiendo. Mi hermano mayor, Catriel Ronel Vladinar, es el siguiente heredero de la familia y uno de los más exitosos, él es uno de los secretarios más fiables del príncipe, mi hermano es exitoso y guapo, tiene una belleza que se logra comparar a la del príncipe y al marques Fantino,
Su cabello marrón claro es muy común, pero sus ojos color ocre son lo que más llama la atención de las señoritas, mi hermano es quien tomo la apariencia de mi padre, mientras que mi cabello platino y mis ojos negros, son provenientes de la familia de mi madre. Somos completamente distintos y solo nos parecemos en pequeñas cosas, tampoco es que nos hablemos muchos, pero siempre veré a mi hermano mayor como alguien sobresaliente.
'así que hermano mayor vendrá'
°°°
En el palacio real se encontraba el príncipe heredero, Zoran Valerio Philippe Regis que revisaba los documentos que necesitaba firmar, a su lado se encontraba su asistente el conde Marcelo Osvaldo Lubomir, que lo ayudaba ordenando los más importantes a firmar, cuando las puertas se abrieron de golpe y un hombre de cabello marrón claro y ojos ocre apareció.
"su alteza, príncipe heredero... ... "
Catriel Ronel Vladinar entro y tenía una carta en sus manos, al llegar al escritorio del príncipe puso la carta que le había llegado y había leído, miro al príncipe a los ojos y se quedó parado en silencio, el príncipe miro el papel algo arrugado que había en su escritorio.
"¿esto... es? "
"si su alteza lo leyera... "
El príncipe tomo aquel papel y lo comenzó a leer, su expresión comenzó a cambiar mientras leía la carta hasta que dio un suspiro para dejar la carta desde donde la había tomado.
"pues... "
"requiero una disculpa inmediatamente de su alteza el príncipe heredero... o ¿mejor te llamo Zoran? "
El príncipe Zoran solo sonrió al rostro enojado de uno de sus ayudantes y mejor amigo, no sabía qué hacer en esta situación debido a que el compromiso que había preparado para la hermana menor de su mejor amigo, había fracasado.
"... ... discúlpame por no haber investigado mejor al barón Duren... "
"te dije que le buscaras alguien mejor a mi hermana, casi le entrego a mi adorable hermana a un bastardo "
"... ... creo que deberías de arreglar esa adoración que tienes por tu hermana "
"¡no! ... ella es mi adorable Silene, no dejare que ningún bastardo se acerque a ella "
"entonces... ¿qué piensas de casarla con alguien de mayor estatus? "
"¿con quién? "
El príncipe se quedó callado y comenzó a pensar, mientras miraba los papeles del escritorio. Al pasar todo aquello, entro el marques Fantino a la oficina del príncipe, con unos papeles en sus manos y observo a sus dos mejores amigos.
"Catriel, su alteza el príncipe heredero "
Los saludo a ambos y ninguno le prestó atención, dejo los papeles en el escritorio del príncipe Zoran y los miro un rato, observo al asistente del príncipe y Marcelo se acercó a él para explicarle la situación.
"ya veo... Silene lloro mucho aquel día "
"¿que? "
Cuando el marques dijo sin querer aquellas palabras, Catriel le prestó atención y lo quedo mirando fijo, el príncipe también miraba al marques.
"pues... ese día iba a buscar los documentos de financiación y me tope con aquella situación, ayude a la señorita Vladinar en ese momento, porque el barón Duren le dijo palabras muy crueles cuando se iba de la mansión, después me entere que ella había rechazado el compromiso "
"ese bastardo hizo llorar a mi adorable Silene "
Catriel estaba enfadado, sus puños se apretaron por la ira y el príncipe Zoran solo sonreía en toda la conversación, Trey miro a Catriel y después al príncipe, el marques sabia sobre el compromiso que Catriel estaba planeado para su hermana, que había cumplido dieciocho años y estaba pasada por dos años para casarse.
'mm... Silene se veía linda llorando, pero estoy un poco preocupado'
Pensó Trey para sí mismo, él junto con el príncipe y Catriel se conocían desde pequeños, la primera fiesta de té en la que asistió logro conocer a Catriel y al príncipe, desde aquel momento son mejores amigos.
'en ese momento... también era muy linda, me alegro que no la comprometieran'
Trey estaba enamorado de Silene, la hermana menor de su mejor amigo, cuando escucho que su mejor amigo le estaba buscando un prometido, él estuvo muy triste, pero cuando logro ir a verla para intentar conversar con el Vizconde para que no la comprometiera, paso aquello que vio.
"creo que por el momento deberíamos presentar le algunos caballeros a Silene "
"Señorita Vladinar para ti, Zoran "
"la señorita Vladinar, entonces "
"entonces debería hacer un baile real, su alteza "
"¿un baile? "
Marcelo Lubomir, el asistente del príncipe sugirió aquello. Los tres aparte de él lo quedaron mirando.
"sí, es perfecto para unir parejas "
"mm... me gusta la idea, gracias Marcelo "
Trey, Catriel y Zoran se quedaron mirando y asintieron, comenzaron a hacer todos los preparativos para aquello, mientras que el príncipe firmaba algunos papeles importantes.
"¿cuándo será? "
"mm... podría ser en tres semanas o un mes, es lo mínimo que puedo adelantarlo "
"entonces que sea en un mes "
"¿por qué en un mes? "
"tendremos más tiempo para enviar las invitaciones y preparar todo, además dejaríamos que la señorita Silene se preparara mejor "
"mm... tienes razón "
"bien, los dejo ahora. Tengo que ir a casa a cenar con mi padre y mi adorable Silene "
Decía Catriel para levantarse del sofá en el que estaba sentado, se despidió de ambos y salió de aquella habitación mientras se desataba un poco los botones de su cuello y los dejaba al descubierto, mientras el príncipe y Trey se quedaron ahí siguiendo con la conversación.
"¿cuándo te confesaras, Trey? "
"¿eh? "
"sé que te gusta Silene "
"... . .. "
Trey se quedó callado al escuchar las palabras del príncipe, estaba un poco sorprendido, siguió moviendo sus manos con los documentos y se detuvo en algún momento para mirar al príncipe que lo estaba viendo fijamente.
"su alteza... sabe que Silene no me ve con esos ojos "
"pero puede llegar, desde niños que te gusta y no has hecho nada para que ella se fije en ti "
".. .. ... ella se merece alguien mejor que yo "
"¿quién mejor que tú? ... tu eres un marques, tienes una buena posición social y tienes mucho dinero, posees las cualidades... "
"pero... …. . . no su amor, no creo que sea feliz en un matrimonio con alguien que solo ve como amigo "
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