La Corona de Espinas que atrae al Sol - capítulo 4
“solo ve a tu cuarto y descansa, te ves algo cansada “
Mi hermano me hablo, le asiento inconscientemente mientras sigue acariciando mi cabeza, seguía sorprendida por lo que estaba pasando. Mire el suelo para intentar tranquilizar me y fue cuando el toque acabo, mis ojos miraron a mi hermano rápidamente y él había empezado a caminar hacia el comedor.
“¡espérame!, nos vemos después... Lady Silene “
El príncipe se despidió de mí y siguió a mi hermano al comedor, me quede parada en el pasillo mientras los observaba irse, realmente no supe que decir o hacer, solo me quede como un jarrón nuevamente. Mis pies se movieron y me dirigieron a mi habitación a la cual llegue en menos tiempo del que creía que me tomaría, no había pensado en nada durante todo el trayecto.
Me recosté en mi cama apenas entre, recordé lo sucedido recién y mis mejillas comenzaron a arder al recordar como la mano de mi hermano había acariciado mi cabeza, mis manos estaban en mi rostro e intentaba tranquilizar los leves latidos que daba mi corazón, esa había sido la primera vez que mi hermano me daba una muestra de afecto.
Estaba nerviosa y algo confundida al recibir este tipo de cariño que nunca había recibido antes, pero de alguna forma una sonrisa se evocó en mis labios inconscientemente, no paraba de sonreír al seguir recordando aquella escena, mi vida había comenzado a cambiar después de que había dejado ir a mi primer amor.
Mire hacia el ventanal y una gran luna menguante se encontraba dando una leve luz tenue en mi habitación que entraba sin avisar, me senté en mi cama para mirar la luz que daba hacia el suelo y ore nuevamente a la luna, al terminar me acosté y me quede profundamente dormida.
°°°
En ese mismo instante que Silene rezaba, una chica de cabello oscuro y ojos azules estaba en su habitación recostada recibiendo un oráculo de parte del dios Artiemis, del cual solo muy pocos sabían.
“¿Qué? “
La chica tocaba su cabeza con ambas manos al intentar escuchar la voz del dios, ella era una sacerdotisa que podía recibir oráculos de parte del dios Artiemis.
Tock, Tock.
“¡Flor!, tienes un cliente “
La chica llamada Flor Samara, suspiro al escuchar la voz que venía de la puerta de la habitación que tenía trabajo, su cabeza le dolía por recibir justo ahora un oráculo del dios Artiemis y se quejó silenciosamente.
“¿Quién es Silene? “
Repitió el nombre que había escuchado en el oráculo del Dios, se levantó de su cama para no pensar más en todo lo que había entendido del mensaje, se dirigió a la puerta y la abrió con una sonrisa.
“llámame Rose en el trabajo, Judith “
“lo sé, pero lo haré cuando comiences a llamarme Ada “
“jaja “
Ada le guiño un ojo cuando le respondió a Flor, las dos trabajaban en el mismo lugar, en el barrio rojo de la ciudad y aunque eran compañeras de trabajo, eso no significaba que estuvieran en la misma sección, Flor era una acompañante, ella entretenía a sus clientes y los acompañaba mientras los escuchaba. Mientras que Ada era una prostituta de clase media, tenía algunos nobles que le pedían estar con ella, pero la mayoría de sus clientes eran ciudadanos comunes.
“ah~, estos dolores de cabeza “
Flor se quejó con Judith mientras iban de camino hacia su jefe que les había dicho que tenían clientes, Judith miro preocupada a Flor y se detuvo un momento para tomar la temperatura de Flor, está se sorprendió.
“Flor, tienes fiebre. No creo que debas ir a trabajar “
Flor asintió, no se sentía muy bien, su cabeza dolía mucho y tenía el cuerpo pesado.
“le diré al jefe que te enfermaste y que le dé a otra tus clientes por el momento, deberías ir a acostarte y dormir un poco “
Flor asintió a lo que decía Judith, se despidió de ella y volvió a su habitación a recostarse a su cama, su cabeza seguía doliendo y de alguna forma los mensajes de dios no terminaban de llegar, seguía escuchando el nombre que había dicho antes en su cabeza.
“¿Qué? “
*….. . .. ...Silene… . . .. . . … . conocer.... … … estar... ... …. Él. . . ... . vida.... *
Flor escuchaba vagamente la voz de dios, su cabeza le dolía cada vez más al intentar descifrar lo que le decía, ella se retorcía en su cama por las punzadas que tenía y al sentir su cuerpo pesado, esta era la primera vez que dios le intentaba dar un mensaje tan largo y algo que realmente quería que entendiera.
“¿Silene y él?, ¿Quién es Silene y él? “
*Busca…. . .. . .. y.… con. . . … ... su. . . ... entera... *
*cuidar. . . ... . Du…. Ren. . . ... peligro. . .. . Trent... *
“¿¡que!? ... . ¡habla mejor! “
Flor suspiro enojada al terminar de escuchar el mensaje, busco un papel y comenzó a anotar todas las palabras, para después alinearlas y descifrar el mensaje, al terminar lee todo en voz alta.
“busca Silene y conocer…. Estar con él su vida entera…. y.. . .cuidar Du…Duren y peligro Trent…. . . ¿Qué significa lo ultimó? “
Flor comprendió el primer mensaje que le había mandado dios, ella tendría que buscar a alguien llamado Silene y conocerla, para después juntar la con el amor de su vida, pero no comprendía lo último que le había dicho dios, se quedó pensando un rato y no logro saber de qué trataba todo aquello, solo suspiro y dejo la nota en el pequeño escritorio que tenía, se acostó nuevamente y se quedó dormida.
°°°
Artiemis era el dios de la luna, él se encargaba de mantener el orden y la paz de los sueños de todas las criaturas, él era un dios que no muchos conocían, pero tenía unos pequeños grupos de seguidores que mantendrían su palabra como ser sus fieles creyentes.
“mm… “
En este instante estaba pesando en lo que le había dicho a su sacerdotisa, estaba preocupado si el mensaje había llegado adecuadamente, su cuerpo se retorcía y su mente estaba por estallar de la preocupación, Artiemis podía observar a los seres vivos, pero todo dependía de la luna, sin embargo, ya no podía ver o escuchar.
Cometió un error en el Paraíso Celestial y aquello lo llevo a que lo encerraran en prisión, se encontraba en una celda bastante adecuada para un dios como él, contenía una cama cómoda y varios utensilios que ocupaba en su anterior habitación.
“¿Cuándo saldré de aquí? “
Artiemis estaba recostado en su cama leyendo un libro mientras pensaba en todo lo que había pasado, e intentaba de dejar pensar en la humana que había ayudado por error, cada vez que él dejaba de pensar en otra cosa su mente se llenaba de los recuerdos de la chica humana que había ayudado, su rostro siempre mostraba tristeza y remordimiento.
“sí sigues haciendo ese rostro entonces no podrás salir de aquí, Moon “
“Apoal… “
Artiemis se sorprendió al ver a su compañero entrando a la habitación donde lo habían encerrado, se levantó y se sentó adecuadamente en la cama para ver como su amigo camino por toda la habitación hasta que se sentó en un sillón de color dorado, Apoal solo miro a amigo que estaba en aquella situación por un error de él y le sonrió con ironía.
“sobre aquella humana... … necesito saber la razón del porque lo hiciste, si no los altos mandos te… “
“… .. … “
La habitación quedo en silencio, Apoal bajo los ojos y apretó los dientas al terminar de hablar, estaba enojado consigo mismo al no detener a su amigo de hacer lo que hizo, mientras que Artiemis solo se entristeció al terminar involucrando a su compañero en todo lo que causo.
“ella… “
Artiemis hablo, Apoal lo miro desconcertado, era la primera vez que él hablaba sobre aquella humana desde que lo habían encerrado hace dos semanas.
“no tiene la culpa por lo que hice… ... solo espero que no le quiten lo que le di “
“Moon... “
Apoal susurro el apodo cariñoso que le había dado a Artiemis y apretó sus puños al saber que no podía hacer nada para ayudar a su querido amigo, sus ojos fueron al suelo sin que lo notara y su labio inferior estaba siendo apretado.
“Sun, quiero pedirte un favor “
Apoal levanto su rostro y miro a su amigo, Artiemis contenía una expresión cálida y una sonrisa se elevaba en sus labios, su mente seguía pensando en aquella humana que siempre le pedía cosas pero que nunca las cumplió.
“.. …quiero que protejas a Silene si algo me llega a pasar “
Apoal se sorprendió, asintió en silencio y miro el suelo al no saber qué es lo que había escuchado recién de su compañero, mientras que Artiemis sonrió y pensó en la última conversación que había tenido con Silene.
“Luna, sé que muchas veces te he pedido cosas que nunca debí hacerlo... “
‘ahí va de nuevo, esa extraña humana que siempre me canta una canción después de hablarme ‘
Artiemis estaba sentado en su escritorio mientras escuchaba la voz de Silene y leía algunos documentos que tenía que entregar.
“pero... quisiera preguntarte si está bien dejar de amar a mi esposo… ... estoy confundida... nunca había sentido este sentimiento tan horrible que comienza a crecer dentro de mí, tengo mucho miedo de lo que pueda pensar ahora de mi amado esposo... hick.. . Luna... ¿Qué es lo que debo hacer?... hick.. “
Artiemis se detuvo de mover los documentos al escuchar las palabras de Silene, su mano suavemente dejo los papeles en su escritorio y dio un gran suspiro para recostarse en su silla, miro hacia el techo para bajar lentamente la mirada y descansar su cabeza en su mano.
“ahora… ¿Qué hago con aquello que me acaba de decir? “
Dijo Artiemis en un pequeño tono grave y con una mirada severa, tomo su taza de té y bebió un poco del líquido para después dejar suavemente el recipiente en su mismo lugar.
“luna... querida... perdóname hoy~, por mi~… amor... perder~… te pido clemencia por mi confusión, quiero~… ... ... … borrar este... … sentimiento “
Artiemis miro hacia el mundo humano y observo la expresión de tristeza que obtuvo de Silene, su rostro cambio, las lágrimas que caían de los azabaches ojos de la humana hicieron que el dios sintiera tristeza por primera vez.
‘Silene... no puedo concederte aquel deseo, pero… te juro en mi nombre que lo próximo que me ores te lo daré ‘
De esa manera Artiemis juro conceder un deseo de un humano, uno al cual le tuvo efecto, sin embargo, aquello no duro mucho.
“Moon, ¿escuchaste? “
“¿Qué cosa?, Sun “
Apoal había venido corriendo hacia la oficina de Artiemis, alegre y lleno de emoción, sus ojos brillaban y mostraba una leve sorpresa. Moon que seguía mirando sus documentos no noto aquella felicidad desbordante de su amigo, sin embargo, logro distinguir la alegría en el tono de voz de Sun.
“sobre la niña “
“ah... ¿sobre aquella niña que todos amaran? “
“¡si! “
Artiemis se detuvo y miro a Apoal a los ojos y suspiro, había escuchado un poco sobre aquello que todos los dioses hablan, sobre el futuro que había visto Chronos, uno de los altos mandos entre los dioses.
“el señor Chronos dijo que todos la amaran, por esa razón fui a verlo… “
Artiemis observo a su compañero y sabia inmediatamente que estaba emocionado por contarle lo que había hablado con Chronos dios del tiempo, le asintió al ver que su amigo lo quedo mirando y una sonrisa salió de los labios de Apoal.
“dijo que reuniría a todos los dioses y nos mostraría aquel futuro que vio, me pregunto cómo será aquella niña “
Artiemis cero levemente los ojos y los abrió de forma muy lenta para mirar su taza, su relación con los otros dioses nunca fue buena y con el dios Chronos es una de las peores. Por esa razón él no esperaba impaciente como su amigo que adoraba al dios Chronos, solo suspiro por lo que había acabado de saber.
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