La Corona de Espinas que atrae al Sol - capítulo 5
“Gracias a todos por venir hoy, hermanos “
El dios del tiempo, Chronos. Estaba hablando junto en aquel momento, con su tono de voz picara, había juntado a todos los dioses al igual que al dios creador, una existencia que estaba sobre todos los dioses. Artiemis también tenía que venir a aquella junta, debido a que su título como dios necesario e importante, él está dentro de los dioses primordiales.
“quiero mostrarles lo que hace unos días vi… la niña que será bendecida por los dioses “
Apoal y muchos otros dioses estaban ansiosos por ver aquella humana que les traería alegría, mientras que otros solo lo tomaban como una locura de Chronos, al igual que estaban aquellos que no congeniaban con Chronos.
“les mostrare a... ... . …. Tiare Leire Artea, hija del Duque Artea. Una niña bendecida con amabilidad y gracia “
“wow.. “
“es hermosa... “
Los dioses impresionados de la niña que mostraba Chronos por el agua sagrada de la fuente, hacía que la mayoría de los dioses se ruborizara al ver el reflejo de la niña con cabello marrón claro y unos bellos ojos color leopardo.
“es preciosa... “
Apoal se quedó sin palabras, había quedado hechizado al ver a la muchacha. Un suspiro salió de su boca y sus ojos brillaban más que cuando había sabido sobre ella, en cambio Artiemis solo observo el lugar con aburrimiento, cuando la siguiente escena que mostró Chronos hizo que él se sorprendiera.
“les mostrare la escena de las bendiciones “
Chronos cambio el reflejo y utilizo sus poderes para mostrar toda la escena de las bendiciones que le daban a la niña, todos los dioses estaban felices al ver que cada uno salió en aquel reflejo. Apoal también aprecio y aquello hizo que el corazón de él se contrajera y le diera una punzada.
Artiemis observo la escena sin perderse un detalle, cuando la escena cambio dramáticamente y tres dioses con sombras en sus cuerpos apuntaron a la niña, los dioses quedaron asombrados por aquello, se comenzaron a mirar entre ellos en desconfianza al ver aquella escena que Chronos cambio rápidamente.
“lo lamento, hubo una pequeña interferencia “
Artiemis que había mirado las sombras de los dioses supo inmediatamente que él era una de esas sombras, al descubrir aquello suspiro y salió de la habitación rápidamente.
°°°
Algún tiempo después los dioses y el personal habían enloquecido, la niña que tanto esperaban había nacido y todos los dioses fueron a bendecirla, excepto los tres que no estaban de acuerdo con aquello, y Artiemis era uno de ellos, mientras todos estaban preocupados por aquello él solo seguía haciendo su papeleo.
‘hoy no es... ‘
Cuando recordó haber escuchado de Silene, su humana protegida. Que su hijo mayor se casaría, por eso Artiemis había pensado en darle un afortunado futuro de pareja a su hijo, aquello hizo que dejara el papeleo y fuera a ver inmediatamente por la luna la fiesta.
Cuando su cuerpo se descompuso y su rostro estaba desorientado, lo que estaba viendo no era la fiesta de boda que había esperado ver, sino el entierro de su humana favorita, Lagrimas salieron de sus ojos que se habían vuelto vacíos.
Su cuerpo cayo de rodillas al suelo y su cabeza se alzó, haciendo que mirara el techo, su rostro pálido se tornó de un blanco cristalino, no dijo nada, solo se quedó ahí. Al pasar un tiempo se levantó y toco la pantalla que estaba mirando, sus ojos mostraban enojo.
‘te traeré de vuelta… ... aunque me cueste mi posición’
Artiemis salió de su oficina para ir directamente hacia la oficina de Sun que era la que se encargaba de las almas y las muertes que recaían en sus cuerpos humanos, al llegar uno de los asistentes de Sun hizo que le dieran unos documentos que necesitaba leer y lo llevaron hacia el lugar donde guardaban los archivos.
Apenas el asistente se despidió de Artiemis, éste comenzó a buscar el archivo hasta que lo encontró y leyó, su asombro hizo que terminara botando el archivo al suelo.
“muerte… ...asesinada por su esposo... “
La voz de Artiemis se deformo y salía algo rasposa, miro el documento y lo levanto, pensó en aquel momento que Silene le había pedido un consejo y su corazón se apretó, paso la siguiente página y observo el texto que decía.
“muerte... necesario para… el nacimiento de otro humano… “
Los puños de Artiemis se apretaron, un aura oscura comenzó a salir de él, leyó un poco más abajo y su poder exploto, la zona de archivos se volvió un desastre, los asistentes de Sun se volvieron locos al ver tal escena, todos comenzaron a correr y limpiar el desastre.
Artiemis cerro el archivo después de tranquilizarse un poco, se llevó el documento con él y pidió una audiencia con el dios creador, después de algunas horas el dios creador le dio la audiencia.
Al entrar al salón, camino hasta el término de la alfombra y se reverencio para mirar al suelo. El dios creador lo miro con poco interés desde su trono que estaba a unas cien escaleras arriba de la posición de Artiemis.
“¿Qué es lo que quieres decirme? “
“… . … .. señor... ... es una deshonra para mi informarle esto… pero... “
“habla luego, todavía tengo que ir a ver a esa humana que todos los dioses están bendiciendo “
Dijo el dios creador con un tono enojado, Artiemis se sorprendió por aquello y sin querer alzo la cabeza hacia el dios creador, aquello no molesto al dios, sin embargo, se sintió ofendido.
“será mejor que bajes tu... “
“¡NO! “
El dios creador quien tranquilo le estaba dando una pequeña advertencia a Artiemis, fue interrumpido por éste mismo y aquello enojo al dios creador, una pequeña aura divina comenzó a salir del cuerpo del dios y Artiemis se agacho en disculpa por tal atrevimiento.
“me disculpo Dios creador, no fue mi intención interrumpir sus palabras… ¡pero! “
“¿¡PERO QUE!? “
El dios creador le grito a Artiemis, Moon se estremeció al escucharlo y su cuerpo temblaba, cuando por su mente cruzo la imagen de Silene llorando enfrente de sus ojos.
“señor, quisiera que le diera otra oportunidad a esta humana “
Artiemis con la cabeza agachada alzo los archivos de Silene y espero pacientemente lo que diría el dios creador, estaba preparado para que lo rechazara, si lo hacía no le importaba usar magia prohibida para traerla devuelta a la vida.
“mm.. vamos a ver “
El dios creador atrajo a si mismo el documento que contenía en sus manos alzadas Artiemis y comenzó a leerlo en calma, suspiro al terminar y se quedó viendo fijamente al dios que tenía enfrente.
“sobre esto… “
°°°
Mis ojos se abrieron de golpe, observe el lugar donde me encontraba y era la cama de mi habitación, mi respiración estaba agitada y mi cuerpo tenía un leve temblor. Me abrace a mí misma para parar de temblar, pero no podía, mi cuerpo estaba helado, como si durante toda la noche hubiera hecho frío, pero era imposible estábamos en plena primavera.
Mire a mi alrededor y me quede observando el ventanal, todavía no amanecía y tampoco me había venido a despertar maría. Suspire al ver que faltaba para que alguien viniera, me baje de mi cama con cuidado y camine hacia la leve luz que daba el ventanal, roce mi mano con el vidrio helado y aleje bruscamente su dirección hacia mí.
Al ver hacia afuera mis ojos se deslumbraron, un bello color amatista se estaba volviendo ámbar, era lo más hermoso que había visto, un amanecer deslumbrante que nunca había esperado ver. Mi asombro hizo que abriera lentamente el ventanal y saliera hacia el balcón para ver más de cerca tal belleza, alce mi mano e intente alcanzar la noche que se estaba hiendo.
“¡¡SILENE!! “
Escuchar mi nombre me sorprendió, gire mi cabeza rápidamente para ver quien había gritado en desesperación y abajo en el jardín se encontraba mi hermano mirándome algo exaltado, lo salude moviendo un poco mi mano, pero él me ignoro y corrió adentro.
“¿? “
Estaba algo confundida, lo había observado irse, pero todavía no comprendía porque había gritado mi nombre en plena mañana, también parecía algo exaltado y preocupado. Entre a mi cuarto nuevamente, cerré las puertas del balcón.
PAM.
Escuche un ruido fuerte atrás mío que hizo que me estremeciera, gire lentamente y ahí se encontraba mi hermano con un rostro preocupado y furioso, se acercó a mi lentamente para detenerse a tres pasos de mí y tomar mis brazos, para comenzar a dedicar mirar mi cuerpo.
“¿Qué estabas haciendo? “
Me pregunto después de terminar de mirar mi cuerpo. Estaba sorprendida, mi cerebro no supo que responder le, solo lo mire fijamente a sus ojos color ocre y él a mí. No sé cuánto tiempo nos quedamos mirándonos, pero fue como si hubieran pasado años desde que miraba a mi hermano a los ojos.
“….. ...perdón.... “
Me dijo, para soltar mis brazos y dejar de mirarme, yo también desvié mi vista al suelo y acomodé uno de mis mechones que se había escapado.
“.. .. …”
Otra vez el silencio reino en la habitación, pero en algunos momentos nuestras miradas se cruzaban para desviarse a otro lugar nuevamente, los dos parecíamos nerviosos y yo, sobre todo, estaba ansiosa y curiosa sobre lo que estaba haciendo mi hermano, también quería saber la razón del porque había venido corriendo a mi cuarto.
“… …hermano…”
Susurre la palabra, no quería sonar ansiosa y tampoco curiosa, intente mantener el mismo tono que usualmente uso, pero salió un tono fino y delicado. Nuestras miradas se cruzaron nuevamente, su rostro se había vuelto más claro y sus ojos brillaban, la luz que iluminaba lentamente la habitación llena a mi hermano y daba unos brotes cálidos.
“.. ¿sí? ...“
Su voz me hizo estremecer y su mirada hizo que mi corazón diera un latido, hacía mucho tiempo que no me había mirado de tal forma, tan dulce y satisfactorio. Hacía mucho tiempo que no lograba deslumbrar tal sentimiento, mi corazón estaba cálido y ya no sentía frío.
“… … ¿estabas entrenando? “
Le pregunte casualmente al ver su vestimenta, su camisa algo floja y los pantalones marrones que estaba usando, los usaban los caballeros para entrenar en su tiempo libre. Mi hermano que me miraba, bajo su vista y me asintió de forma leve, su mirada había quedado en el suelo mientras se acomodaba su vestuario.
“.. .. . ¿qué hacías tan cerca de la baranda? “
Hubo un silencio, en aquel tiempo mi mirada también bajo, cuando mi hermano me hablo, lo mire rápidamente y él me miraba fijamente, sus ojos ocre algo oscuros me habían dado un poco de miedo, mi vista cambio hacia el suelo. Estaba algo avergonzada y temerosa, no sabía que responder, por eso mis labios solo se movieron para decir lo que realmente sucedió.
“… ...solo estaba mirando el amanecer. . . ...”
Mi voz tembló, no por miedo, se sentía de otra forma el sentimiento que albergaba mi corazón, estaba feliz y a la vez asustada. Solo pude temblar al escuchar los latidos de mi corazón que resoplaban en mis oídos, la habitación sin ruido hacía que me diera miedo, no quería que mi hermano escuchara estos latidos.
“Si…. …estas. …. … ...que... ... “
Mire a mi hermano, su rostro mostraba emociones distintas de las que comúnmente muestra, parecía asustado y algo desesperado, mis oídos no lograban escuchar adecuadamente lo que desea, mi corazón latía cada vez más fuerte y mi cabeza había empezado a doler, mis dos manos estaban ocupadas intentando parar los fuertes latidos de mi corazón.
Me estaba asustando, mis latidos no se detenían y mi respiración había empezado a fallar, me costaba mirar adecuadamente a mi hermano, cada vez lo veía más de forma borrosa, intente alzar mi mano para que él la alcanzara, pero termine en el suelo, el golpe me dolió, pero seguía aferrándome a mi pecho, mis latidos no se detenían.
“ah... ... .”
Intente hablar, pero no pude, escuchaba muy poco y antes de que mis parpados cedieran observe a mi hermano nuevamente que estaba mirándome preocupado y gritando algo que no lograba escuchar, sus ojos ocres estaban llenos de desesperación antes de que mis ojos se cerraran completamente.
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