La Corona de Espinas que atrae al Sol - capítulo 6
Anterior / Siguiente
“SILENE!! “
Catriel gritaba desesperado el nombre de su hermana que había colapsado enfrente de sus ojos, la estaba abrazando en el frío suelo y sus ojos estaban que soltaban lagrimas al ver el rostro de su hermana, su pálido rostro estaba más blanco que lo normal y su cuerpo temblaba, sus labios habían empezado a tornarse de otro color y sus parpados habían empezado a oscurecerse.
“SILENE!! “
Sus gritos desesperados fueron escuchados por una sirvienta que pasaba por ahí, cuando entro en la habitación y vio tal escena dio un grito del susto, su señorita y su joven maestro estaban tirados en el suelo, la sirvienta vio al joven maestro y él a ella, Catriel le grito a la sirvienta.
“¡¡LLAMA AL MEDICO, AHORA!! “
La sirvienta tembló asustada y corrió desesperada afuera de la habitación, Catriel miro a su hermana después de que la sirvienta se fuera y la tomo con ambas manos, la llevo a su cama y la recostó cuidadosamente, observo como el rostro de su hermana estaba peor y su rostro se deformo al ver tal escena, él tomo una de sus manos y comenzó a rezar a los dioses de rodillas.
“no se la lleven… .. . por favor... .. no a Silene. ...”
°°°
“¿Cómo se encuentra? “
Catriel y el Vizconde se encontraban en la habitación de Silene, mientras le preguntaban al médico sobre la condición de su querida y única mujer de la familia, el doctor suspiro al terminar de revisar a Silene y miro a los dos hombres preocupados.
“no estoy seguro de que es lo que tiene la señorita “
“¿¡Qué!? “
Catriel enojado le grito al doctor, estaba indignado por lo que le había dicho el doctor. En ira golpeo una de las mesas de la habitación de Silene, al hacerlo una caja cayo junto con todas las cosas adentro, todos en la sala se sorprendieron, Catriel al ver la caja lujosa en el suelo suspiro y se calmó al fin, comenzó a recoger cada una de las cosas que se cayeron y las volvió a colocar en la caja.
“deja todo en su lugar, Catriel y sal luego de que termines. Necesito que te tranquilices “
Catriel paro de recoger para mirar a su padre y asentir le, suspiro nuevamente y volvió a empezar para recoger lo último que falta, una hoja blanca de papel, miro esta y leyó un nombre, no había nada más en aquel papel.
“Flor Samara... “
Susurró, se guardó el papel en uno de sus bolsillos de su pantalón, para levantarse y dejar la caja donde había estado, miro a su alrededor y salió de la habitación silenciosamente. Al estar afuera saco la nota nuevamente y la volvió a leer, para comenzar a caminar rápidamente fuera de la mansión.
“Silene “
°°°
“oye Rose, ¿Cómo haces para poder tener tantos clientes? “
Flor se encontraba en su descanso al igual que su mejor amiga Ada, tomo uno de los vasos que le habían dado con el poco alcohol barato que le daban, para humedecer su seca garganta y mirar de forma desinteresada a su amiga y compañera de trabajo.
“solo los escucho y les doy consejos, no es como si hiciera mucho en realidad “
Ada suspiro, no había quedado satisfecha con la respuesta de su amiga, todavía tenía sus dudas, pero la dejo pasar puesto que gracias a los pocos consejos que le daba su compañera, podía ganarse un dinero extra.
“ah... …. quisiera que un hombre guapo y noble estuviera buscándome, de esa forma él me diría ‘Ada, siempre te estuve buscando. Se la madre de mis futuros hijos’ “
Flor solo la miro con disgusto, aquellas fantasías que tenía su amiga le daban una pequeña repulsión hacia ella. Cada vez que hablaban sobre este tipo de cosas, la piel de Flor se encrespaba y le daba algo que no sabía expresar, solo sabía que no le gustaba.
“sí sucede algo como aquello, entonces los dioses finalmente perdieron la cordura “
Ada rio ante tal comentario sarcástico, Flor solo suspiro nuevamente para evocar una sonrisa pequeña al escuchar la risa de su amiga, las dos charlaron hasta que su turno volvió, sin embargo, uno de los sirvientes de la tienda las detuvo y les dijo que su servicio se había acabado por hoy, que podrían regresar a sus habitaciones.
“esa significa que ya amaneció, ¿no Judith? “
Judith asintió y se levantó de la pequeña caja en donde estaba sentada, para mirar a su amiga desde lo alto de su altura, Flor se levantó después de hacerlo Ada, para comenzar a estirarse y bostezar, las dos tenían unas pequeñas bolsas negras en sus ojos, habían comenzado a caminar para salir de la tienda e ir a sus habitaciones.
PAM.
Las dos se estremecieron al oír el golpe que provenía desde la entrada de la tienda, se miraron para después volver a mirar al frente algo confundidas, las dos corrieron para ver qué pasaba, al abrir la desgastada puerta lograron ver que había sucedido.
“¿pero qué…?“
Flor dijo por el asombro, dentro de la tienda había soldados con armaduras brillantes, cada uno estaba mirando los alrededores, mientras que había uno que se destacaba más, un hombre de cabello marrón oscuro y ojos ocre, él solo usa unas prendas delgadas, no llevaba protección como los demás y le estaba apuntando con su espada al dueño.
“¿¡Quién es Flor Samara!?”
Fueron las palabras que dijo Catriel al propietario de la tienda, tenía sus cejas arqueadas y estaba molesto por tener que hacer todo esto sola para encontrar a una persona de la cual su hermana nunca le había hablado.
‘¿Cómo es que ‘ellos’ nunca me hablaron sobre esa chica? ‘
Pensó Catriel para sí mismo, miro los alrededores y se enojó a un más, él detestaba la clase de lugar en la que estaba, con solo pisar aquel lugar le daba repulsión. No porque era un prostíbulo, sino porque era un lugar donde mujeres como su hermana vendían su cuerpo para sobrevivir y de solo imaginarse a su hermana haciendo esa clase de trabajo, le daba una sensación asquerosa.
“a-a-ah… ... no.... me. ... . me mate. ... .”
La voz del dueño temblaba, él mismo temblaba debido a la espada que estaba observando, al mirar hacia los ojos de Catriel el dueño desespero aún más, sus ojos llenos de ira y descontrol deban la sensación de que Catriel era una bestia salvaje, haciendo que las personas que lo mirasen le tuvieran miedo.
“te lo repetiré, ¿Quién es Flor Samara? “
Catriel dijo con un tono de voz desapacible y tenebroso, las piernas del dueño se rindieron y solo pudo caer de rodillas al suelo, rogó continuamente por su vida mientras mantenía sus ojos cerrados, cuando una chica de cabello azabache y ojos color cielo apareció en la vista de Catriel.
“yo me llamo Flor Samara “
Flor al ver tal situación, camino lentamente hasta que llego cerca del dueño y se presentó ante el hombre desconocido enfrente de ella, Catriel miro detalladamente a la chica, para después guardar su espada y hablarle a uno de sus caballeros.
“la llevaremos con nosotros “
Dijo Catriel en un susurro que solo escucho el caballero, para darse la vuelta y salir de aquel lugar que tanto le disgustaba, Flor fue llevada tranquilamente hacia la salida por los soldados, su mirada estaba puesta en el suelo y ninguna emoción se mostraba en su rostro, los soldados la subieron a un carruaje que estaba estacionado enfrente de la tienda.
Al subirse se acomodó en uno de los asientos y miro hacia arriba, su expresión daba la sensación de que quería morder a alguien. Catriel que se encontraba en el mismo carruaje solo suspiro y se dedicó a mirar la ventana mientras el carruaje avanzaba.
“.. . . … ¿Por qué? .. .”
Flor pregunto después de un tiempo de silencio, Catriel la miro de reojo, para volver a mirar la ventana y derrochar aire de sus pulmones, se acomodó como noble y miro fijamente a los ojos de Flor.
“mi nombre es Catriel Ronel Vladinar, hijo del Vizconde Vladinar “
Flor escucho en silencio su presentación, si mirada no se iba del hombre que tenía enfrente, la apariencia de Catriel la tenía rendida, ella nunca había visto a un hombre tan hermoso como al que tenía enfrente de ella, aunque anteriormente le tenía miedo.
“.. . . ¿Qué desea un noble Vladinar con esta plebeya? .. “
Flor pregunto, estaba insegura sobre qué es lo que quería esta persona con ella, dudaba si le diría que se había enamorado de ella o que quería casarse por amor a primera vista con ella.
“mi hermana la conocía.... … por eso quería saber sobre su relación con mi hermana “
Catriel fue directo, aunque sus palabras al principio fueran difíciles de pronunciar para él, su rostro mostraba determinación, era la primera vez que no sabía algo respecto a su hermana, puesto que él siempre mantenía vigilada a su hermana las 24 horas del día.
“¿mi relación con su hermana? “
Flor estaba un poco perdida, no comprendía muy bien la conversación que estaban teniendo en este momento, puesto que en sus recuerdos y sus conocidos no había nadie con el apellido Vladinar que conociera.
“. .. … .mm.. . . ¿puedo preguntar el nombre de su hermana? .... “
Flor intento recordar, sin embargo, no hubo forma de descubrir los lazos que tenía con los Vladinar, por ello pregunto sobre el nombre de la persona que supuesta mente ella conocía, al hacerlo Catriel se confundió y termino aceptando asintiendo.
“… Silene... … ...Silene Liz Vladinar “
Catriel avergonzado le dijo el nombre de su querida hermana a la mujer que tenía enfrente, sin embargo, no logro notar el asombro de la muchacha. Flor al escuchar ese nombre comprendió sobre la conexión que contenía ella y la hermana del hombre enfrente.
‘mi señor Artiemis tuvo que haberlo atraído hacia mí ‘
Flor pensó, miro de reojo al caballero que tenía enfrente, para después comenzar a pensar cautelosa aquella situación que tenía en ese momento, sus resentimientos al dios que la había hecho su sacerdotisa a la fuerza estaban al límite de su voluntad, pero analizo cuidadosa todo lo que le había mandado aquel dios que seguía.
‘él. . . .parece que le tiene cierto afecto a esta chica llamada Silene...’
“¿la recuerdas ahora? “
Flor miro fijamente a la persona enfrente de ella y le asintió, había interrumpido sus pensamientos, una pequeña duda crecía dentro de ella, mientras esperaba respuesta de aquel que llamaba su maestro. Mientras que Catriel solo la miraba con duda, después de que ella le había asentido no hubo más palabras entre ellos.
Durante todo el viaje los dos pensaron en cosas distintas, hasta que lograron llegar a la mansión de los Vladinar. Catriel se bajó del carruaje apenas se detuvo y Flor junto con él, recorrió toda la mansión maravillándose de la riqueza de la familia.
“¿enserio eres amiga de mi hermana? “
Catriel pregunto mientras iban de camino hacia la habitación de Silene, Flor seguía observando maravillada de toda la belleza de aquella mansión, mientras de daba un leve ruido para asentir aquello, cuando Catriel se detuvo y toco la manilla sin emitir ningún ruido.
Flor miro aquello algo curiosa, para después mirar fijamente el rostro de Catriel que estaba melancólico, Flor dudo en hablar, sus labios se quedaron quietos cuando intento abrirlos y solo pudo rendirse para mirar a otra parte avergonzada.
“.. .. . vamos, te mostrare el estado en el que se encuentra mi hermana “
Catriel abrió lentamente la puerta, la manilla emitió un leve crujido, Flor miro ansiosa lo que le esperaba ver detrás de esa puerta, cuando se abrió completamente Catriel entro con pasos pesados y un rostro completamente decaído, parecía muerto.
“. .. . ..”
Hubo un silencio sofocante que hacía que Flor tragara su propia saliva, para caminar lentamente a la habitación que tenía un leve olor a muerto, ella observo como Catriel camino hasta la cama que tenía una cortina ocultando lo de adentro, al ver como él se arrodillo y toco suavemente el colchón, Flor comprendió quien estaba ahí.
Comentarios
Publicar un comentario